Resumen:
El objetivo del presente trabajo es conocer la eficacia de un programa de intervención dirigido a docentes para disminuir el comportamiento agresivo en el alumnado y aumentar las prácticas inclusivas del docente. En el estudio participarón tres docentes de género femenino (100%) con rango de edad de 30 a 50 años y 140 alumnos, 78 de género femenino (55%) y 62 de género masculino (45%) con un rango de edad de 10 a 15 años, los cuales se encontraban inscritos en 2 escuelas públicas de educación básica, una primaria y dos secundarias, pertenecientes a la zona metropolitana del Valle de Toluca. La investigación es cuantitativa, con un diseño cuasi experimental, de inversión A-B-A. Para medir las variables del estudio (fases A-A), se usaron tres instrumentos: Lista de Cotejo de Inclusión (Mendoza, 2014), escala de Comportamiento Agresivo Infantil (Cuello y Oros, 2013), por último, se utilizó la Guía de Evaluación de las Prácticas Inclusivas en el Aula Regular, Formato de Auto reporte (García, Romero-Contreras, y Escalante, 2011). Durante la fase B del diseño se aplicó el Programa de Intervención para Mejorar la Convivencia Escolar, con duración de ocho sesiones semanales cuyo objetivo es enseñar al profesorado estrategias para convivir de forma pacífica, armoniosa con base en el respeto de los derechos de la niñez (PRIMCE, Mendoza, 2014). Los resultados indicaron que existe incremento en las prácticas de inclusión que el profesorado lleva a cabo durante la jornada escolar, mientras que el alumnado presenta una disminución de su comportamiento agresivo.
Se concluye que cuando el programa es aplicado al principal agente de cambio en la escuela, es decir, al profesorado es altamente eficaz aumentar las prácticas inclusivas en el aula escolar.