Resumen:
El trabajo examina la posibilidad de transformar el sistema legislativo mexicano hacia
un modelo unicameral; la propuesta se apoya en teorías clásicas que defienden la
unidad de la soberanía y la eficiencia institucional; Rousseau sostiene que la voluntad
popular debe expresarse en un solo cuerpo legislativo; Kelsen advierte que el
bicameralismo puede debilitar la representación democrática; Sieyès subraya la
importancia de evitar la fragmentación en la toma de decisiones parlamentarias.
El análisis histórico y jurídico revela que México ha transitado entre esquemas
unicamerales y bicamerales sin obstáculos constitucionales para el cambio; la Cámara
de Diputados podría asumir las funciones del Senado, lo que simplificaría los procesos
y permitiría un uso más racional de los recursos públicos; el rezago legislativo se
atribuye a la duplicidad de funciones, los bloqueos partidistas y la falta de
profesionalización.
La creación de un organismo técnico auxiliar se plantea como una solución para
fortalecer la calidad normativa y brindar asesoría especializada a los legisladores; la
comparación con sistemas internacionales refuerza la viabilidad de la reforma; el
unicameralismo aparece como una alternativa que agiliza la aprobación de leyes y
mejora la representatividad.
En conclusión, la transición hacia un sistema unicameral, respaldada por fundamentos
jurídicos, históricos, teóricos y técnicos, permitiría consolidar un modelo legislativo más
eficiente, racional y alineado con los principios de representación democrática y
calidad normativa; el trabajo demuestra que la reforma propuesta responde a
necesidades reales del proceso legislativo mexicano y se sustenta en argumentos
sólidos y comparativos.