Resumen:
Gilberto Owen (Rosario, Sinaloa 1904-Filadelfia, 1952)
inició su trayectoria literaria siendo modernista. Una
buena parte de este libro se preocupa por determinar las
formas literarias modernistas que el autor practicó en sus
Primeros versos y en sus primeras prosas, en mucho con la
idea de demostrar que, a partir del soneto escrito en versos
alejandrinos (“Confiadamente corazón”, poema registrado
como el primero, escrito en diciembre de 1920) y otras formas de la preceptiva tradicional renovada por los modernistas, Owen inicia su carrera de escritor.
Sin embargo, no sólo en las formas de la preceptiva
o de la métrica es donde el poeta sinaloense se manifiesta
en la corriente estética de su adolescencia, sino que, al parecer, todas las actividades culturales y políticas en las que
se inmiscuyó se corresponden con varios de los aspectos
que explican las razones de ser y el actuar del modernismo.
Incluso aquellas que me parecieron anecdóticas o de poca
importancia, como la sesión espiritista a la que asistió Owen
en 1919 en el Instituto Científico y Literario del Estado de
México, son expresiones vivenciales antagónicas al positivismo, filosofía educativa dominante acorde con la idea
de progreso social ante la cual los modernistas, no sólo de
México sino de todo el mundo cultural cercano al nuestro
y correspondiente con la época, reaccionaron asumiendo la
existencia de otras formas del conocimiento y experiencias
ajenas a la noción científica del momento.
La actividad política practicada por Owen desde la Secretaría del Congreso Local Estudiantil no sólo fue expresión del liberalismo estudiantil vociferante, por ejemplo, con
los vivas a Juárez o su poema heroico “Oda a Juárez”, escrito y publicado en 1923, sino que se corresponde con la
secularización de la vida religiosa que también distinguió
al modernismo. Owen, al elegir personajes históricos como
temas de sus poemas y convertir los motivos religiosos en
símbolos, creó recursos para enaltecer la temática nacional
o social con un sentido universal.