Resumen:
Este libro es un producto de investigación que deriva de la Cátedra Infancias
con Referentes de Crianza en Prisión, Infancia es Destino (Cátedra Infancias);
la cual constituye una iniciativa entre el Poder Judicial del Estado de México
y la Universidad Autónoma del Estado de México a la que se han sumado
diversas instancias de gobierno y asociaciones civiles que inciden en la
temática. Desde este escenario se lleva a cabo un ejercicio reflexivo sobre
los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes que tienen un padre
o madre privados de la libertad en prisiones del Estado de México, y en la
que se identifica la necesidad de visibilizar la experiencia de maternidad y
paternidad al enfrentar desafíos propios en esta tarea y tener repercusiones
en el desarrollo de sus hijas e hijos.
Las infancias vinculadas a contextos penitenciarios constituyen un tema
poco explorado. Esta obra surge de la convicción de que toda niña y niño,
sin importar su entorno, merece una vida digna y el ejercicio pleno de sus
derechos.
Las prisiones son territorios que más allá de la función punitiva, deben
considerar la habitabilidad y convivencia como un derecho, así como lo
relativo a la atención de las necesidades, pues son espacios que devienen
muchas veces en ser escenarios de crianza cuando niñas y niños habitan ahí.
En este sentido, se parte de las bases asentadas desde las Reglas mínimas
de las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos, llamadas también
Reglas Nelson Mandela (UNODC, 2015), que marcan las condiciones básicas
en cuestión de trato y gestión en los centros penitenciarios, y en donde se
establecen ciertas consideraciones frente a las infancias que viven dentro o
asisten a las visitas. Complementariamente, las Reglas de las Naciones Unidas
para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para
las mujeres delincuentes, o Reglas de Bangkok (UNODC, 2011), promueven
la protección a los derechos humanos de las mujeres en el interior de las
prisiones, además de garantizar condiciones dignas de vida con sus hijos
e hijas que viven con ellas. En México, la Ley Nacional de Ejecución Penal (LNEP, 2016) ha dispuesto diversas normas que amparan los derechos de las
mujeres y hombres privados de la libertad, de la maternidad, de la lactancia,
así como del escenario de cuidados, siendo una experiencia de cohabitación
permitida en el interior de las prisiones solo a la madre y durante los tres
primeros años de vida de los infantes.