Resumen:
El presente trabajo surge desde la preocupación por las infancias y adolescencias mexicanas, considero que se ha dejado en el olvido a las niñas, niños y adolescentes mexicanos en las últimas décadas. Al escuchar y leer noticias sobre la violencia, desapariciones y muertes en relación con estos sujetos me lleva a cuestionar y tratar de entender la situación actual del país.
Aún recuerdo mi infancia en medio de la llamada “Guerra Contra el Narcotráfico” que comenzó en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa en el 2006, donde el miedo y la seguridad estaban en constante juego, sé que para muchos aún vive en sus memorias recuerdos de esos días y la incertidumbre que se sembró en nuestras mentes. Considero que aún estamos inmersos.
La Guerra contra el Narcotráfico además de contribuir en la fragmentación de los cárteles trajo una expansión y normalización de la violencia, la vida no se detiene después de tantas muertes por enfrentamientos armados, no se suele tener mucha reflexión de lo que queda tras estos actos violentos.
En las últimas décadas ha incrementado la presencia de los cárteles en el país, acompañados de cuerpos mutilados y crudos escenarios, pero uno de los daños colaterales derivado de dicha guerra es el reclutamiento de las niñas, niños y adolescentes mexicanos en los cárteles. La Red por los Derechos de la Infancia (REDIM) dio una estimación de que aproximadamente 30 mil niñas, niños y adolescentes podrían estar reclutados. Por otro lado, se generó un cambio en los sujetos perpetradores de la violencia, pasaron de ser casi exclusivamente solo adultos, a ser las infancias las que tienen la tarea de dar muerte. En la mayoría de los casos se emplean como sicarios, se convierten en los encargados de asesinar bajo órdenes.