Resumen:
Hacer referencia al trabajo de cuidados y al trabajo doméstico no remunerado remite de forma inmediata a la desigualdad de género, a inequidades injuriosas y brechas que abren y separan a la sociedad.Desigualdades que remiten a su vez a salarios precarios, a mercados laborales informales, a “techos de cristal”, a la invisibilización de horas y horas de trabajo, a un tiempo infinito dedicado a cocinar, limpiar y/o cuidar de otras personas.