Resumen:
La desaparición de mujeres jóvenes en México constituye una de las expresiones más graves de la violencia de género y una de las problemáticas más urgentes en materia de derechos humanos, es a partir de esta problemática que surge el presente proyecto.
En el caso específico del estado de Tlaxcala, este fenómeno adquiere dimensiones alarmantes al entrelazarse con dinámicas históricas de trata de personas, explotación sexual y desigualdades estructurales profundamente arraigadas. En este contexto, las adolescentes y mujeres jóvenes se convierten en las principales víctimas, no solo por su edad o condición socioeconómica, sino también por la reproducción de narrativas socioculturales que refuerzan su vulnerabilidad, particularmente a través del ideal del amor romántico como mecanismo simbólico de control y subordinación.
El análisis de los datos proporcionados por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas1 permitió identificar que la mayor parte de las desapariciones corresponde a mujeres jóvenes de entre 15 y 19 años, lo que evidencia una fuerte dimensión de género en este problema. Sin embargo, las búsquedas y los análisis institucionales de contexto que acompañan estos casos están frecuentemente impregnados de estereotipos de género y prejuicios sociales que restan gravedad a las desapariciones de mujeres y niñas. En numerosos expedientes se observa que, en lugar de seguir el enfoque diferenciado de búsqueda establecido en el Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas2, se tiende a clasificarlas como “ausencias voluntarias”, presuponiendo que “se fueron con el novio” o “decidieron irse de casa”.