Resumen:
La competitividad constituye uno de los ejes centrales del desarrollo económico contemporáneo, particularmente en sectores agroalimentarios donde la eficiencia productiva, la coordinación logística y la capacidad de innovación determinan la permanencia en el mercado. Desde la perspectiva clásica del comercio internacional, la ventaja comparativa se fundamenta en diferencias estructurales en costos relativos y disponibilidad de recursos (Smith, 1776; Ricardo, 1817).
En economías modernas y sistemas productivos complejos, la competitividad trasciende las condiciones naturales y depende de la capacidad estratégica para organizar, innovar y coordinar procesos productivos y logísticos (Porter, 1990). En el ámbito agroalimentario, se debe analizar la articulación de todos los eslabones de la cadena (Romero y Sepúlveda, 1999).
Las cadenas agroalimentarias son sistemas interdependientes donde la eficiencia conjunta determina el posicionamiento en el mercado y el bienestar económico de los actores involucrados (Rojas, 2002). Kennedy y Harrison (1998) sostienen que factores como tecnología, localización, costos de insumos, calidad y promoción influyen directamente en la competitividad sistémica de las cadenas productivas.
El Estado de México se posiciona como una de las principales entidades productoras y comercializadoras de carne de conejo en el país; sin embargo, la existencia de una ventaja comparativa territorial no ha derivado automáticamente en una ventaja competitiva sostenible. La estructura fragmentada de la producción, el predominio de unidades de pequeña escala, la limitada integración vertical y los elevados costos logísticos constituyen restricciones estructurales que impiden capturar plenamente el valor agregado generado en la cadena.
Ayala (2006) señala que la baja participación del productor primario en el precio final del producto refleja deficiencias en generación de valor agregado y coordinación entre eslabones. Villareal y Ramos (2001) advierten que factores como altos costos energéticos, deficiencias en infraestructura y limitada organización pueden neutralizar ventajas naturales existentes. En consecuencia, la competitividad de una cadena no depende exclusivamente del volumen productivo, sino de su capacidad para organizar eficientemente sus procesos y adaptarse dinámicamente al entorno.
En este contexto, el modelo SCOR (Supply Chain Operations Reference) surge como un marco metodológico para evaluar el desempeño integral de las cadenas de suministro, al integrar procesos de planificación, abastecimiento, producción, distribución y devolución bajo métricas estandarizadas (Chain Council, 2012). El modelo permite analizar atributos clave como fiabilidad, capacidad de respuesta, flexibilidad, costos y gestión de activos, facilitando la identificación de brechas operativas y oportunidades de mejora.
Desde una perspectiva estratégica, la aplicación del modelo SCOR posibilita transitar de un estado actual (AS-IS) hacia un estado optimizado (TO-BE), fortaleciendo la eficiencia logística y la competitividad sistémica.
Bajo este marco teórico, el problema central de la presente investigación se formula de la siguiente manera:
¿En qué medida la estructura organizacional y logística de la cadena de suministro cunícola mexiquense limita su competitividad y cómo puede optimizarse mediante la aplicación del modelo SCOR?
Objetivos
General
Evaluar la competitividad de la cadena de suministro cunícola del Estado de México mediante la aplicación del modelo SCOR, a fin de identificar brechas operativas, logísticas y organizacionales, y proponer estrategias que fortalezcan su desempeño competitivo territorial.
Descripción:
El trabajo de tesis tuvo por objetivo evaluar la cadena de suministro para identificar la competitividad en la cunicultura mexiquense, integrando de manera implicita la cadena productiva y la de valor