Resumen:
Se sabe que los hombres que habitaron en los remotos siglos del Paleolítico inferior
conocieron la plasticidad del barro, por la inteligencia de los primeros “Homos
Sapiens”, se cree que percibieron esa propiedad, tras contemplar, las huellas de sus
pies o las pertenecientes a aquellos animales salvajes que fueron sus antecesores
modelados sobre capas de arcillas húmedas. Sin embargo, tuvo que pasar mucho
tiempo para poder modificar esta materia prima de manera utilitaria y aplicarlos para
obtener diversas piezas relacionadas con su ideología o con su manera de vivir.
Hablando en términos arqueológicos, la cerámica es uno de los materiales más
abundantes por lo que su investigación es muy importante para conocer el desarrollo
y la vida de las sociedades pasadas; por este motivo es de suma importancia realizar
investigaciones de dicho material con trabajos que vayan más allá de un análisis de
mano, es decir que su estudio se base en la observación de las características
identificadas a simple vista.
Debido a las razones mencionadas anteriormente la presente investigación plantea el
estudio de la cerámica centrándose en la geoarqueológica, desde un enfoque
geológico utilizando una de sus de ciencias, la petrografía y siguiendo la metodología
de la micromorfología de suelos, y Difracción de rayos x, con el propósito de conocer
la composición mineralógica desde un enfoque microscópico, a fin de identificar el
acomodo de sus partículas y otros elementos en el interior de la pasta de la cerámica
identificada como de uso utilitario o doméstico que ha sido recolectada en diferentes
sitios, todas las piezas cerámicas fueron donadas por el Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH).