Resumen:
El juicio político es un mecanismo anacrónico e ineficaz que no sirve para exigir cuentas a los servidores públicos que ocupan los espacios de mayor jerarquía en el poder público. Por ello, es recomendable introducir la voz responsabilidad constitucional para reemplazar el juicio político y sus sanciones de naturaleza administrativa, por un proceso constitucional y sanciones de la misma naturaleza, aquiescentes a este tipo de responsabilidad.