Resumen:
En las últimas décadas, la ingesta habitual de alimentos de fórmula industrial en México han mostrado una
tendencia ascendente, vinculándose con la mayor prevalencia de padecimientos crónicos como el sobrepeso y
obesidad. En respuesta a este contexto epidemiológico, el etiquetado nutrimental frontal, implementado de
manera oficial en 2022, fue diseñado como una intervención de salud pública para fortalecer la toma de
decisiones alimentarias basadas en información clara y comprensible. El presente artículo de divulgación
científica expone los hallazgos de una revisión sistemática de literatura publicada entre 2015 y 2025, con el
objetivo de analizar el nivel de conocimiento, comprensión y uso del etiquetado nutrimental por parte de la
población, así como su influencia en las decisiones de compra. Por lo tanto, se realizó una búsqueda en bases de
datos académicas en Redalyc y Google Scholar, utilizando palabras clave relacionadas con impacto, consumo,
alimentos procesados, prevención y elección saludable. Tras aplicar criterios de inclusión y exclusión, se
seleccionaron seis estudios para análisis exhaustivo. Los resultados muestran que, aunque el etiquetado frontal
mejora la identificación de productos con exceso de azúcares, sodio y grasas saturadas, persisten limitaciones en
la comprensión crítica de la información nutricional, especialmente en poblaciones con menor educación
nutricional. La literatura analizada indica que el etiquetado nutrimental es un recurso útil para orientar al
consumidor; no obstante, su eficacia resulta limitada cuando se implementa de manera aislada. Su efectividad
real depende del nivel de educación nutricional de la población y de la implementación de acciones formativas
adicionales en el ámbito de la salud. Fomentar una interpretación crítica y reflexiva de las etiquetas se perfila,
por tanto, como un elemento clave para favorecer elecciones alimentarias más adecuadas y fortalecer la
prevención de enfermedades crónicas en México.