Resumen:
La autora considera que la ciencia ha intentado ser una solución para los problemas que afectan al planeta; sin embargo, ésta ha avanzado en solitario, y en muchas ocasiones ha contribuido a agudizar los problemas ambientales, económicos, sociales y culturales, que nos persiguen, y que amenazan agudizarse a tal grado que la humanidad aún con su ciencia, corre el riesgo de no poder contrarrestarlos. El capítulo que Vargas presenta está dirigido a crear una propuesta de Educación Ambiental desde la teoría y desde la escucha de esas otras voces valiosas, que han permanecido invisibles al ego occidental, presenta una propuesta de dos indicadores de Educación Ambiental con enfoque transversal y transdisciplinario, conectada con los saberes comunitarios, en donde se vincule a la ciencia con éstos, el arte, la espiritualidad y la cultura. En el primer apartado, presenta aportaciones teó- ricas que puedan ayudar a definir la Educación Ambiental (EA), un segundo apartado, en el mismo sentido, está relacionado con los elementos que justifican la educación transversal y transdisciplinaria en materia ambiental en los programas universitarios, y finalmente, los elementos centrales que desde la teoría, justifican la concienciación y el consumo ético, como indicadores medulares de la EA para una propuesta en los programas de la UAEMéx, ambos indicadores son sustentados a partir de diversas fuentes teóricas así como, aportaciones generadas a partir de un diálogo de saberes. Vargas presenta una semblanza del procedimiento utilizado y al final de la revisión teórica, incluye por cada indicador, cuatro ejemplos de las aportaciones de los integrantes del diálogo de saberes, cierra la autora con un apartado de reflexiones finales.