Resumen:
la actualidad, los sistemas de producción agrícola enfrentan grandes retos derivados de los continuos cambios en los ámbitos agroecológico, social y económico. En este contexto, los sistemas de producción de leche a pequeña escala cobran especial relevancia en México. Suponen una fuente de ingresos significativa para las familias rurales y contribuyen a la reducción de la pobreza al generar más del 57 % de los empleos a nivel nacional. Además, son fundamentales para el desarrollo sostenible, ya que favorecen la seguridad alimentaria y combaten la malnutrición al producir alimentos frescos y de proximidad (FIDA, 2019).
No obstante, estos sistemas se enfrentan a problemáticas estructurales, entre las que el elevado costo de producción es la más crítica. En particular, el costo de la alimentación representa hasta el 90 % del costo total de producción (Castañeda-Martínez et al., 2009). La leche producida en estas explotaciones suele destinarse al autoconsumo o a la venta local a través de intermediarios, comúnmente llamados “boteros”, quienes actúan como acopiadores o como vínculo principal entre los pequeños productores de leche, las queserías, los centros de acopio o los queseros de la zona (Ramírez-González et al., 2011), lo que a menudo limita la rentabilidad y el poder de negociación de los productores.
Ante este panorama, la agroecología se presenta como una alternativa viable para impulsar la transición hacia sistemas agrícolas y alimentarios más sostenibles. Su enfoque sistémico y multidimensional integra los aspectos productivos, económicos, sociales y medioambientales de la producción y la comercialización. Los sistemas agroecológicos se caracterizan por una serie de elementos interrelacionados entre sí (Altieri y Nicholls, 2020).
En este sentido, para evaluar el grado de avance hacia modelos agroecológicos se requieren herramientas de diagnóstico multidimensionales. El objetivo de esta investigación es caracterizar la transición agroecológica de los sistemas de producción de leche en pequeña escala ubicados en la zona oriente del municipio de Aculco, en el Estado de México, a través de la metodología TAPE (Tool for Agroecology Performance Evaluation), desarrollada por la FAO.
La metodología TAPE es particularmente pertinente para este estudio porque permite unificar escalas y variables que otras metodologías de evaluación de la sostenibilidad no han logrado integrar globalmente. Además, ofrece un diagnóstico integral y completo. Con énfasis en los aspectos económicos, sociales, ambientales, sanitarios y de igualdad de género, la metodología TAPE puede aplicarse en cualquier ubicación geográfica y tipo de explotación agrícola (Darmaun et al., 2023). A nivel mundial, ha sido ampliamente adoptada y adaptada por gobiernos y organizaciones a sus contextos regionales, lo que demuestra su eficacia para evaluar el desempeño agroecológico multidimensional de las granjas (Lucantoni et al., 2023).
El municipio de Aculco es un lugar estratégico para este estudio, ya que cuenta con una arraigada tradición lechera artesanal donde precisamente se han desarrollado estudios previos respecto a la evaluación de la sostenibilidad con otras metodologías (Fadul-Pacheco et al., 2013; Prospero-Bernal et al., 2020). Por lo tanto, los resultados de este estudio no solo se centran en un diagnóstico actualizado, sino también en comparar y enriquecer los resultados obtenidos con enfoques anteriores, lo que aportará una visión más profunda sobre la sostenibilidad de los sistemas de producción mediante el enfoque agroecológico en la región.