Resumen:
Derivado que existen temas muy polémicos inherentes a la res publica, en virtud de
que al ser expuestos en conversaciones tanto formales como informales y
precisamente revestidos de ese carácter por tratarse de asuntos públicos, resultan
ser interesantes, controversiales y, sin lugar a duda envolventes; en ellos, quienes
participan de dichos debates, exponen sus ideas y sostienen con vehemencia sus
opiniones e intereses —en muchas ocasiones erróneos, en otras acertados—, pero
en la mayoría de las veces, motivados por sus posturas y percepciones políticas,
prescindiendo de un sustento jurídico sólido.
Prueba de ello podrían ser cuando se habla del fuero constitucional, sueldo de los
diversos servidores públicos, pensiones a expresidentes, realizar alguna obra
pública, cancelar otra, prestaciones de los miembros del Poder Legislativo, etcétera,
temas de los que diversos actores de la vida pública han encontrado una fuente
inagotable de ganancia política, sin que necesariamente la gente que opine al
respecto entienda dichos temas o el por qué y para qué de cada una de las
instituciones en cuestión.
Ahora bien, dado el contexto social y político en el que nos encontramos
actualmente, se puede advertir la necesidad de llevar a cabo una reforma estructural
dentro del Estado mexicano, dicha reforma implica una diversidad muy amplia de
cambios necesarios, realmente significativos, así como controversiales, tal como lo
es la disminución de los integrantes del H. Congreso de la Unión, es decir, en ambas
cámaras de representantes.
Al realizar la valoración de dicha reducción, surgen interrogantes de diversas
índoles, seguramente una de las más relevantes es: ¿qué consecuencias traería
tomar una decisión de este tipo?, esto nos lleva a considerar que la realización de
esta propuesta implicaría a las diversas fuerzas políticas, tanto individuales como
colectivas y dentro de este último rubro, incluidas las organizadas y las no
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organizadas, busquen la mejor manera de posicionar sus capitales políticos y
agendas estratégicas dentro del ecosistema legislativo conformado por la Cámara
de Diputados y la Cámara de Senadores, sin embargo, dicha disminución también
implicaría que algunas fuerzas políticas quedaran sin representación en el
Congreso de la Unión, lo cual, en el caso de darse, derivaría en que dicha decisión
pueda considerarse un tanto antidemocrática.