Resumen:
La digitalización redefine de manera
estructural el sector turístico, transformando sus
dinámicas económicas, sociales y territoriales. La
incorporación de tecnologías avanzadas- como el Big
Data, la inteligencia artificial (IA), la realidad
aumentada (RA) y los sistemas móviles- ha modificado
la cadena de valor, optimizando procesos y generando
nuevos modelos de interacción entre turistas, empresas
y destinos. Este proceso ha propiciado el surgimiento de
destinos turísticos inteligentes, sustentados en
infraestructuras tecnológicas orientadas a la
sostenibilidad, la accesibilidad y la mejora de la
experiencia del visitante y del residente. En paralelo, las
plataformas digitales han ampliado mercados y han
reducido los costos operativos, aunque plantean
tensiones asociadas a la estandarización, la dependencia
tecnológica y la competencia desequilibrada entre
actores locales y corporativos. Dentro del documento
también se analizan fenómenos emergentes vinculados a la movilidad global como los nómadas digitales, cuya
presencia ha alterado la forma de vida residencial,
laboral y comercial en distintos territorios. Estos
grupos, facilitados por las Tecnologías de Información
y Comunicación (TIC) y el trabajo remoto, han
contribuido a la reconfiguración de mercados
inmobiliarios y estilos de vida, generando incremento
de precios y procesos de sustitución social. En este
marco surge la gentrificación turística, entendida como
la transformación socioespacial derivada de la creciente
demanda de alojamientos temporales y de la
mercantilización del espacio urbano. Finalmente, se
destaca que la experiencia turística contemporánea se
construye en entornos híbridos, físicos y virtuales,
donde la tecnología media cada fase del viaje y exige
estrategias de gestión capaces de equilibrar innovación,
sostenibilidad y bienestar comunitario.